

Fibrilación auricular: la arritmia más frecuente y cómo prevenir sus complicaciones
Con Dr. Ez Alddin Rajjoub Al-MahdiLa fibrilación auricular es una de las arritmias del corazón más frecuentes. Muchas personas la asocian solo con palpitaciones, pero puede presentarse de formas muy distintas: desde episodios evidentes de ritmo irregular hasta casos casi silenciosos que se descubren en una revisión.
La idea importante es que no debe ignorarse: aunque no siempre dé síntomas intensos, puede aumentar el riesgo de complicaciones si no se diagnostica y trata bien.
El corazón late gracias a un sistema eléctrico que coordina cada latido. Cuando ese sistema se altera, el ritmo se vuelve irregular. Sirve imaginar la instalación eléctrica de una casa: si las señales se desordenan, las luces parpadean. En las arritmias ocurre algo parecido: muchas veces el problema no está en la fuerza del músculo, sino en las señales que lo controlan.
¿Qué es la fibrilación auricular?
En condiciones normales el corazón late de forma ordenada gracias a impulsos eléctricos coordinados. En la fibrilación auricular, las aurículas —las cavidades superiores— reciben señales rápidas y desorganizadas, y el corazón late de forma irregular, a veces más rápido. Por eso se describe como “latidos descontrolados”, “vuelcos” o “palpitaciones”. No todos lo perciben igual: algunos notan palpitaciones claras; otros, cansancio, falta de aire o mareo; y en algunos casos no hay síntomas y se descubre en un electrocardiograma o un Holter ECG.
¿Por qué aparece?
Rara vez hay una única causa; suele ser una combinación de factores: la edad, la hipertensión, otras enfermedades cardiovasculares, la obesidad, la apnea del sueño, el consumo excesivo de alcohol, el sedentarismo, algunas alteraciones metabólicas y los antecedentes familiares. Por eso el abordaje es integral: no basta con mirar el ritmo; también valoramos hábitos, factores de riesgo y enfermedades asociadas. Cuando hace falta, nos coordinamos con las unidades de Nutrición y de Medicina Preventiva, y derivamos lo que corresponda (por ejemplo, el estudio de una apnea del sueño).
Síntomas
Pueden ser muy variados: palpitaciones, sensación de latidos irregulares, ritmo acelerado, cansancio inusual, falta de aire, mareo, molestia en el pecho, menor tolerancia al esfuerzo o, en algunos casos, episodios de desmayo. Las palpitaciones no siempre son fibrilación auricular, pero tampoco conviene atribuirlas automáticamente a “nervios” sin valoración. Y la ausencia de síntomas no descarta una arritmia: algunas son silenciosas.
¿Es peligrosa?
Puede ser controlable, pero no debe banalizarse. Su importancia está sobre todo en las complicaciones que puede favorecer. La más relevante es el aumento del riesgo de ictus: cuando las aurículas no se contraen bien, puede favorecerse la formación de coágulos. No todas las personas tienen el mismo riesgo ni necesitan el mismo tratamiento; por eso se hace una valoración individual.
La pregunta útil no es solo “¿es peligrosa?”, sino “¿cuál es mi riesgo concreto y qué podemos hacer para reducirlo?”.
Cómo se diagnostica
- Electrocardiograma (ECG): prueba rápida y no invasiva que registra la actividad eléctrica del corazón en ese momento.
- Holter ECG de 24 horas: cuando los síntomas son intermitentes, registra el ritmo durante un día completo. En episodios poco frecuentes pueden usarse registros más largos.
- Valoración cardiológica integral: estudiamos factores de riesgo, antecedentes, tensión y enfermedades asociadas para diseñar un plan individual.
Tratamiento: opciones principales
No hay una única estrategia válida para todos. Suele combinar:
- Control de factores de riesgo: tensión, peso, apnea del sueño, alcohol, actividad física, alimentación. No sustituye al tratamiento médico, pero mejora el control y reduce el riesgo global.
- Medicación: para controlar la frecuencia, intentar mantener el ritmo o reducir síntomas, siempre bajo supervisión.
- Anticoagulación: cuando el riesgo de ictus lo justifica. No se inicia, suspende ni modifica por cuenta propia.
- Ablación con catéter: en pacientes seleccionados, localiza y trata las zonas responsables de las señales anómalas. No todos son candidatos. En Cuidarles valoramos la indicación y coordinamos la derivación a un centro de referencia; el procedimiento no se realiza en nuestra consulta.
Cómo prevenir complicaciones
No ignorar los síntomas; hacer seguimiento (la fibrilación auricular cambia con el tiempo); controlar los factores asociados; mantener hábitos cardiosaludables; cumplir el tratamiento indicado y consultar ante cambios.
Mitos frecuentes
- “Las palpitaciones siempre son nervios”: no siempre; algunas son arritmias que necesitan estudio.
- “Si no tengo síntomas, no puedo tener una arritmia”: falso; algunas son asintomáticas.
- “Las arritmias solo afectan a personas mayores”: es más frecuente con la edad, pero no exclusivo.
- “La ablación es siempre la primera opción”: no; depende del caso y no todos son candidatos.
Cuándo pedir cita
Conviene consultar ante palpitaciones repetidas, ritmo irregular, falta de aire sin causa clara, mareos, pérdidas de conocimiento, antecedentes cardiovasculares o sospecha (o diagnóstico previo) de fibrilación auricular. Una consulta especializada permite estudiar el ritmo, confirmar el diagnóstico y diseñar un plan adaptado.
¿Notas el corazón irregular? Pide cita en el Programa de Arritmias y Fibrilación Auricular.
Solicitar información →Preguntas frecuentes sobre la fibrilación auricular
¿Las palpitaciones siempre significan fibrilación auricular?
No; pueden tener muchas causas. Conviene consultarlas si son repetidas, intensas o se acompañan de mareo, falta de aire o dolor torácico.
¿La fibrilación auricular aumenta el riesgo de ictus?
Puede aumentarlo en determinados pacientes; por eso se valora el riesgo individual y si está indicada la anticoagulación.
¿Se puede tener fibrilación auricular sin síntomas?
Sí; puede detectarse en un ECG, un Holter o una revisión.
¿Qué es un Holter ECG de 24 horas?
Una prueba que registra el ritmo durante 24 horas para detectar arritmias que no aparecen en un ECG convencional.
¿La fibrilación auricular se cura?
Depende del caso: algunas se controlan muy bien y otras pueden tratarse con ablación. La estrategia se individualiza.
Referencias
Referencias basadas en las guías de la Sociedad Europea de Cardiología sobre fibrilación auricular, validadas por el Dr. Ez Alddin Rajjoub Al-Mahdi el 14/09/2026.
Contenido informativo; no sustituye la consulta médica.